La compañía del Ferrocarril Mexicano realizó un valioso registro fotográfico de su infraestructura, especialmente de las diversas obras que se emprendieron para la modernización de la línea, la cual demandaba el cambio de calibre de rieles de 62 a 85 libras por yarda para resistir el peso y tránsito de nuevas locomotoras y trenes más grandes. De igual manera, entre las imágenes se encuentran los trabajos del reforzamiento de soportes con nuevas trabes para viaductos y puentes con revestimiento de mampostería en sus columnas; la electrificación del tramo de Paso del Macho, Veracruz a Esperanza, Puebla; y la construcción de estaciones e infraestructura para sustituir las obras provisionales que se hicieron para su apertura en 1873.