El ideal positivista de conjuntar utilidad, belleza, ciencia y arte encontró uno de sus más cabales cumplimientos en las representaciones de los paisajistas de la segunda mitad del siglo XIX, encabezadas por el maestro Eugenio Landesio y sus discípulos José María Velasco y Carlos Rivera, quienes nos legaron las primeras imágenes, de singular belleza, del Ferrocarril Mexicano. Las nuevas generaciones de artistas, como José María Velasco, Casimiro Castro, Alfred Briquet, Charles B. Waite, Lorenzo Becerril, Hugo Brehme y Guillermo plasmaron, en sus lienzos, grabados y fotografías, diversos aspectos de esta línea. Resaltaron las obras de infraestructura del ferrocarril: mostraron los caminos de hierro, sus imponentes estructuras, sus túneles y puentes, los cuales se incorporaron a los espacios naturales a través de la creatividad de la ingeniería. Asimismo, los diseños arquitectónicos de nuevas edificaciones ferroviarias y las vistas de locomotoras de vapor se agregaron a las escenas de la vida cotidiana de nuestro país.